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lunes, 15 de diciembre de 2014

SOCIALISMO DEMOCRÁTICO


Por Rosa Luxemburgo


"Sin elecciones generales, una prensa no cohibida, la libertad de asociación y la libre lucha de las opiniones, la vida de toda institución pública desaparece, se convierte en una vida ficticia en la que la burocracia se mantiene como el único elemento activo. La vida pública comienza a adormecerse, unas docenas de líderes de partido, de energías inagotables e idealismos sin límites, dirigen y gobiernan, debajo de ellos hay una docena de cabezas sobresalientes que dirigen de verdad y una élite de obreros, convocada de vez en cuando a las asambleas, para aplaudir los discursos de los líderes, aprobar en forma unánime las resoluciones presentadas, es decir, en el fondo, una sociedad de camarillas -de hecho una dictadura, aunque no la dictadura del proletariado, sino la dictadura de un puñado de políticos- una dictadura en el sentido burgués puro, en el sentido del dominio de los jacobinos... Se trata de una ley predominante, objetiva, una ley a la que ningún partido político podrá escapar" (Rosa Luxemburgo)
Para Rosa Luxemburgo, la política tradicional en una época de dominio burgués era asunto de políticos profesionales que actuaban exclusivamente en el interés de una parte de la sociedad con el fin de obtener y asegurarle privilegios económicos y culturales. Según la opinión de Rosa Luxemburgo, tanto del SPD (partido socialdemócrata alemán -nota de la trad.) de orientación reformista-parlamentaria, como los bolcheviques, de tendencia revolucionaria-dictatorial, se habían estancado en esta tradición política burguesa: ninguno de ellos se identificaron como parte de los desfavorecidos, sino más bien como sus representantes.

Para Rosa Luxemburgo, el socialismo no era un servicio para los demás o el regalo de un partido político a los oprimidos y explotados. En su opinión, la política socialista y el socialismo debían surgir del movimiento conjunto, voluntario y consciente, de todos los desfavorecidos. En 1904, escribió que este movimiento fue "el primero en la historia de las sociedades de clases en ser concebido en todas sus fases, en todo su desarrollo, en función de la organización y la acción independiente y directa de la masa". Aceptaba a los políticos profesionales y los partidos políticos apenas como la parte del movimiento que estaba a cargo de la organización y la formación política.

Con la creciente agresividad del militarismo alemán, así como las guerras por una nueva repartición del mundo y, sobre todo, la Guerra Mundial que estalló en 1914, la cuestión de la paz adquirió un peso especial. Para Rosa Luxemburgo, la sociedad socialista a la que se aspiraba era profundamente pacífica. La concebía como una forma de convivencia humana en la cual se debían eliminar todas las causas de la guerra y de la barbarie. Fue también su anhelo profundo de paz el que motivó a Rosa Luxemburgo a luchar por el socialismo con toda su pasión.

Rosa Luxemburgo no tuvo la intención de emplear la fuerza física contra los elementos opresores y explotadores: 
"La revolución proletaria no requiere de terror para lograr sus objetivos; odia y repudia el asesinato. No precisa de estos instrumentos de lucha porque no lucha contra individuos sino contra instituciones, porque no entra al combate con ilusiones ingenuas cuya frustración tendría que vengar con sangre. No es un intento desesperado de una minoría de moldear el mundo a su ideal mediante la violencia, sino la acción de la gran masa del pueblo...".
Al igual que Marx, entendía la "reestructuración social" como un derrocamiento de todas las condiciones "en las cuales el ser humano es un ser humillado, subyugado, abandonado, despreciado". Quería lograr esta reestructuración social mediante una lucha permanente por la hegemonía, con cuya ayuda esperaba lograr un desplazamiento sostenible de las relaciones de poder dentro de la sociedad. De esta manera pensaba no sólo alcanzar la expropiación de los expropiadores, sino dejar infértil para siempre el terreno social para la explotación y opresión. Consideraba que esta era la vía adecuada para superar el capitalismo. Rechazaba todo acto de terror contra los dueños del capital y, en vez de ello, abogaba a favor de un socialismo sostenido por la mayoría de los desfavorecidos, un socialismo desde el cual el nuevo surgimiento del capitalismo no resultara atrayente.

Para Rosa Luxemburgo, la lucha por la hegemonía era una lucha permanente para conseguir la aprobación y el apoyo de mayorías cualificadas. Ésta fue una de las razones por las cuales para ella la libertad y la democracia no eran un lujo otorgado o negado a discreción de los políticos socialistas, sino la condición de toda política socialista:
"La libertad únicamente para los seguidores del Gobierno, únicamente para los miembros del partido -por numerosos que sean- no es libertad. La libertad es siempre la libertad de los disidentes. No por un fanatismo de justicia, sino porque todo lo que la libertad política tiene de vital, benéfica y purificadora depende de esta característica y deja de tener efecto si la libertad se convierte en privilegio". 



FUENTE: Fundación Rosa Luxemburg

domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Quién era Dolores Ibarruri, "Pasionaria"?


"Las mujeres, sean de la condición que sean, son libres para elegir su destino".

Dolores Ibárruri, conocida como "La Pasionaria", entonó el famoso "No pasarán" (heredado del coronel Philippe Pétain) durante el largo Asedio a Madrid en lo que ya era una victoria anunciada. A pesar de ser derrotada como republicana en la Guerra Civil española, nunca lo hizo como mujer ni como comunista, y su férrea defensa de la igualdad de derechos la llevó a presidir el Partido Comunista de España en 1960.

Nació en Gallarta, Vizcaya, un 9 de diciembre de 1895, en el seno de una familia pobre y numerosa. El contexto que la rodea es la pérdida de la gran mayoría de colonias españolas.

La industria nacional española que estaba muy poco desarrollada, empieza a tratar de surgir. Para eso, proliferan las industrias textiles, siderúrgicas y mineras. Los dos centros más importantes de estas actividades son Cataluña y Vizcaya.

En Gallarta surge un importante centro minero, y de la mano van tomando fuerza también los movimientos obreros que defendían los derechos de los trabajadores y que se sustentaban con el comunismo.

Mientras tanto, Isidora Ibarruri Gómez (verdadero nombre de Pasionaria) había crecido y sus padres la habían empleado en una casa para hacer trabajos domésticos, a pesar de haber deseado seguir la carrera de maestra, sueño que los padres sintieron demasiado ambicioso para ella. Como ella misma decía: 
"¿Quién podría costearme los viajes, los libros, la comida, la matrícula?... / ... preparada para servir como criada o casarme y convertirme en la mujer de un minero, la larga historia de mi familia. A convertirse en una simple sirvienta, nada más despertar del inocente mundo infantil, cuando todavía era adolescente."
Vestida de negro siempre, Dolores aprendió costura y fue una verdadera adicta a la lectura, por lo que adquirió una importante preparación, gracias a la cual pudo llegar muy alto.

Debido a sus experiencias y a lo que estaba ocurriendo en su país, Dolores pronto se adscribió al Partido Comunista. A sus 20 años, en 1916, se casa con un líder minero socialista, Julián Ruiz, pero se negó a acatar el padecimiento de la esposa de la época, ilustrado por el refrán: "Madre, ¿qué es casar? Hija: hilar, parir y llorar". Su matrimonio no fue muy feliz, debido a que él pasaba la mayor parte del tiempo en diligencias o en la cárcel.

A pesar de esto, Dolores tuvo seis hijos (cinco niñas y un niño). La primera murió muy pequeña. Después tuvo a Rubén y luego trillizas, de las que sobrevive sólo una a la cual llamó Amaya, y la última llamada Eva, que también muere a temprana edad.

En 1918, publicó su primer artículo en el Minero Vizcaíno y lo firmó con el seudónimo de La Pasionaria, ya que este artículo fue publicado en Semana Santa, y desde entonces se la conoce con ese nombre. Y así se inició su gran acción social. Moviliza a los trabajadores, participa en manifestaciones y en 1930 es elegida miembro del Comité Central del Partido. 

El comité la envía como delegada al III Congreso del Partido Comunista Español. Por esta época se separa de Julián y se traslada a Madrid, donde trabajará en el periódico Mundo Obrero, a través del cual encauzará su vocación política. En 1932, la nombran durante el IV Congreso responsable de la Comisión Femenina del Partido.

Debido a sus fuertes y punzantes discursos, y a su activa militancia en las manifestaciones comunistas es encarcelada varias veces y perseguida por las autoridades. Poco tiempo después se destaca en las Cortes Constituyentes de la República Española, como diputada del Partido Comunista por Asturias. 


En ese momento, viaja por primera vez a Moscú donde se entrevista con Stalin. En 1934, preside el I Congreso del Comité de Mujeres, y luego participa en el Congreso Mundial de Mujeres en París. Debido a su gran participación política, no tiene tiempo suficiente para sus hijos, por lo que los envía a estudiar a Rusia.

Durante la Guerra Civil Española, su actividad fue fundamental, pues hablaba al pueblo, escribía, publicaba discursos y se desplazaba al frente. Fue aquí, en este momento, donde se hizo célebre su frase "Antes morir de pie que vivir de rodillas".

En 1937, es elegida vicepresidenta de las Cortes, donde lucha por defender a los católicos y el orden institucional. Además, colabora con el traslado de un sinnúmero de españoles a la Unión Soviética, e incluso ella misma se traslada al bloque comunista, donde es exiliada debido a la existencia del fascismo en España.
La Pasionaria y su hijo Rubén

En la Guerra de Stalingrado muere su hijo, golpe del cual le cuesta mucho recuperarse. Después, en el año de 1942 fue elegida Secretaria General del Partido, aprende ruso y logra entrevistarse con varias autoridades comunistas del mundo, entre ellos Stalin, quien la recibió por segunda vez.

Durante años, Dolores había mantenido un amorío con Francisco Antón, quien pertenecía al partido y era 17 años menor que ella. Cuando esto se hizo público el Partido se opuso, y ella se doblegó pues prefería sacrificar su vida sentimental a sus ideales políticos.

Después es enviada a Checoslovaquia para que transmita en la Radio España Independiente. Durante el VI Congreso renuncia a la Secretaría, sin embargo es elegida Presidenta del partido. A los pocos años, es galardona con el premio Lenin para la Paz y recibe un doctorado Honoris Causa en Historia de la Universidad de Moscú.

Por esa época, viaja a Cuba, a China, Italia, Suiza y Yugoslavia. Al año siguiente de la muerte del general Franco, Dolores decide regresar a España. En ese momento tiene 80 años, de los cuales 38 los ha vivido en el exilio, lejos de la tierra que la vio nacer.

Corre el año de 1977, Dolores vuelve a Asturias donde es reelegida diputada. Seis años después, se estrena en Madrid la película "Dolores" que retrata parte de su vida. Al final de su vida, participa en la manifestación que hacen las madres de la Plaza de Mayo en Argentina. La Pasionaria nunca abandonó su actividad y murió en 1989, año en que cayó irónicamente el Muro de Berlín, a la edad de noventa y cuatro años y en su ciudad natal.
"Dicen, Dolores, que has muerto. Qué tontería. Pervives en cada uno de los que te quieren y ¡son tantos! En cada imagen de la humana nobleza, en cada gesto de llaneza austera, en cada palabra de afirmación en la justicia, en cada voz de rotundidad sonora. Tu imagen, tus gestos, tu palabra, tu voz (...).
Mujer, cuánto has hecho por tus compañeras. Mujer, qué ejemplo para mujeres y hombres. Mujer, qué roca llena de ternura. Mujer, qué fragancia de firmeza. Dolores, ha sido muy largo y muy duro tu combate. Entorna los ojos y sueña en tu pueblo. Duerme, compañera Ibárruri. Reposa, camarada Pasionaria. Descansa, presidenta. Sueña dulcemente, madre Dolores".
Palabras de Julio Anguita, en el entierro de La Pasionaria.


Esta gran mujer es recordada por poetas del nivel de Rafael Alberti, Antonio Machado y Miguel Hernández. Además, sus múltiples publicaciones como "Me faltaba España" de 1984, "Pasionaria, la lucha y la vida" de 1985, y "Memorias de Dolores Ibarruri" entre 1936-77 dejan un buen rastro de lo que fue su lucha por los ideales socialistas de igualdad y de derechos para los oprimidos.

Obra poética dedicada a La Pasionaria.

"Una pasionaria para Dolores" (Rafael Alberti)

¿Quién no la mira? Es la entraña
del pueblo cántabro y minera.
Tan hermosa como si uniera
tierra y cielo en toda España.

¿Quién no la escucha? De los llanos
sube su voz hasta las cumbres,
y son los hombres más hermanos
y más altas las muchedumbres.

¿Quién no la sigue? Nunca el viento
dio una bandera más pasión
ni ardió más grande un corazón
al par de un mismo pensamiento.

¿Quién no la quiere? No es la hermana,
la novia ni la compañera. 
Es algo más: la clase obrera,
madre del sol de la mañana.

"Pasionaria" (Miguel Hernández)

Pasionaria
Moriré como el pájaro: cantando,
penetrado de pluma y entereza,
sobre la duradera claridad de las cosas.
Cantando ha de cogerme el hoyo blando,
tendida el alma, vuelta la cabeza
hacia las hermosuras más hermosas.

Una mujer que es un estepa sola
habitada de aceros y criaturas,
sube de espuma y atraviesa de ola
por este municipio de hermosuras.

Dan ganas de besar los pies y la sonrisa
a esta herida española, 
y aquel gesto que lleva de nación enlutada,
y aquella tierra que de pronto pisa
como si estuviera la tierra en la pisada.

Fuego la enciende, fuego la alimenta:
fuego que crece, quema y apasiona
desde el almendro en flor de su osamenta.
A sus pies, la ceniza más helada se encona.

Vasca de generosos yacimientos:
encina, piedra, vida, hierba noble,
naciste para dar dirección a los vientos,
naciste para ser esposa de algún roble.

Sólo los montes pueden sostenerte
grabada estás en tronco sensitivo,
esculpida en el sol de los viñedos.
El minero descubre por oírte y por verte
las sordas galerías del mineral cautivo,
y a través de la tierra les lleva hasta tus dedos.

Tus dedos y tus uñas fulgen como carbones,
amenazando fuego hasta a los astros
porque en mitad de la palabra pones
una sangre que deja fósforo entre sus rastros.

Claman tus brazos que hacen hasta espuma
al chocar contra el viento:
se desbordan tu pecho y tus arterias
porque tanta maleza se consuma,
porque tanto tormento,
porque tantas miserias.

Los herreros te cantan al son de la herrería,
Pasionaria el pastor escribe en la cayada
y el pescador a besos te dibuja en las velas.

Oscuro el mediodía,
la mujer redimida y agrandada,
naufragadas y heridas las gacelas
se reconocen al fulgor que envía
tu voz incandescente, manantial de candelas.

Quemando con el fuego de la cal abrasada,
hablando con la boca de los pozos mineros,
mujer, España, madre en infinito,
eres capaz de producir luceros,
eres capaz de arder de un solo grito.
Pierden maldad y sombra tigres y carceleros.

Por tu voz habla España la de las cordilleras,
la de los brazos pobres y explotados,
crecen los héroes llenos de palmeras
y mueren saludándote pilotos y soldados.

Oyendo rebatir como cubierta
de meridianos, yunques y cigarras,
el varón español sale a su puerta
a sufrir recorriendo llanuras de guitarras.

Ardiendo quedarás enardecida
sobre el arco nublado del olvido,
sobre el tiempo que teme sobrepasar tu vida
y toca como un ciego, bajo un puente
de ceño envejecido,
un violín lastimado e impotente.

Tu cincelada fuerza lucirá eternamente,
fogosamente plena de destellos. 
Y aquel que de la cárcel fue mordido
terminará su llanto en tus cabellos.

"La Pasionaria" (Nicolás Guillén)

Una paloma me dijo que volando sobre España
salir oyó esta canción del pecho de una guitarra.
Corre donde está Dolores, Paloma dile,
dile tú que yo te he dicho que España vive,
que el Manzanares sangriento, Paloma dile,
entre recuerdos de pólvora Dolores dice.

Que el mar deshecho en la playa, Paloma dile,
y el largo viento errabundo, los dos la siguen. 
Uno con su voz de espumas, Paloma dile,
otro cargado de rosas y de jazmines
que desde el llano a la sierra, Paloma dile,
pecho y pecho el pueblo junta y el tiempo mide.

Que al pie del árbol caído, Paloma dile,
otro árbol crece y su tronco, de verde viste.
Que en sótanos y desvanes, Paloma dile,
en subterráneos y minas, pozos y aljibes.

En el fondo de la tierra, Paloma dile,
cerca de los manantiales y las raíces
un guerrillero sin sueño, Paloma dile,
un guerrillero sin sueño carga su rifle.

"Pasionaria" (Ana Belén)

Sí, veremos a Dolores caminar
las calles de Madrid.

¿Quién te puede negar?
Si el tiempo transcurrido confirmó
que esto no daba más,
y que era inevitable la reconciliación.
Se gastan las palabras
golpeando contra el muro,
pero ahí están las tuyas 
cargadas de futuro.

Sí, veremos a Dolores caminar...

¿Quién te puede negar?
No hay tregua en el combate por la paz.
Desde el 56 
tendimos nuestra mano
a todos los demás.
Bandera infatigable
del hombre acorralado,
de un pueblo que no quiere
vivir amordazado.

Sí, veremos a Dolores caminar...

¿Quién nos puede negar?
¿Por qué nos regatean respirar?
Quién se atreve a explicar
que sea un beneficio
la clandestinidad.
Para otros los laureles,
la regalada historia,
que el único camino
nos lleve a la victoria.

"Pasionaria" (Antonio Pérez Morte)

Yo sé de dónde viene esta mujer enlutada.
Yo sé, labio del pueblo, mirada que habla.
Yo sé de dónde viene, yo sé a dónde marcha.
Yo sé, voz del obrero, luchadora sin armas,
por quién viste de negro Pasionaria de España.


"Pasionaria" (Vicente Huidobro)

Vas con tu voz de alma abierta en rosas
Vas en tu voz a todos los dolores y todas las esperanzas
Y llenas de madre el mundo
Te deshojas en fe y en entusiasmo y en piedad
Tus pétalos cierran las heridas
Y perfuman las lágrimas tan huérfanas como la pluma que se cayó de una                 [gaviota al mar
Vas con tu voz y tus pétalos dulces
Vas haciendo nidos con tu mirada llena de ángeles
Vas vestida de gloria junto a la muerte coronando muertos
Vas vestida de fuego junto a la vida despertando vida
Llegas primero como noticia de alba
Como nacer de un niño sol sobre miles de brazos extendidos
Llegas como el barco que trae tesoros y luz de islas remotas y rumores de                 [grandes ríos en lucha con océanos feroces
Es preciso sacudir al cielo
y despertar los mares y decirles todo lo que está pasando
Es preciso informar a las estrellas cuando bajan más cerca
O cuando una voz sube más alta
Hora es que el destino se haga carne y cálido prodigio
Tierra nuestra tierra España Pasionaria
Voz visible como inscripción de sueño
Voz en forma de luz ansiosa
En forma de agua para la sed y de pan para el hambre
Dolor de los siglos pasados
Para crear la alegría de los siglos futuros

Mujer de España labio de las tierras ofendidas
España en carne y nido y árbol
De qué honduras vienen tus escalofríos
Qué molinos de viento se hicieron arco-iris
Y qué alas batían el tiempo en tu garganta
Para que no se sintiera su dureza
Eres el hada de corazón interminable
Eres la cuna de las edades luminosas trepando al horizonte
Vas tan serena con tu destino a cuestas y tantos otros destinos sobre un camino          [de sangre con tu canasta de plumas suaves
Allí donde se mezcla la muerte con la vida
Apareces y estrujas tus racimos sobre las bocas de piedra comenzada
Tiendes las alas y sonríes de ternura sobre los ojos que van a hacerse estrellas            [de su gloria

Qué viento de muerte absorbes
Qué viento de vida exhalas
Mujer con la garganta llena de paisajes doloridos
Mujer de tierra firme y cielos hinchados de optimismo
Mujer de terciopelo y armaduras
Naciendo en cada ensueño visible en toda herida
Cruzada de palomas y de truenos
Vas y te acercas y todas las alas llegan
Y todas las bocas cantan en la marea que sube
El dolor de los tiempos pasados
Para crear la alegría de los tiempos futuros.



FUENTES: SOLONOSOTRAS, MUY INTERESANTE, TRIANA ARTS, ROSA BLINDADA, MEMÒRIA REPRESSIÓ FRANQUISTA.

El asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, hubo una vez una revolución en Alemania


Por David Arrabali (*)
Mundo Obrero


La noche del 15 de enero de 1919, en Berlín, fue detenida Rosa Luxemburgo: una mujer indefensa con cabellos grises, demacrada y exhausta. Una mujer mayor, que aparentaba mucho más de los 48 años que tenía.

Uno de los soldados que la rodeaban, le obligó a seguir a empujones, y la multitud burlona y llena de odio que se agolpaba en el vestíbulo del Hotel Eden le saludó con insultos. Ella alzó su frente ante la multitud y miró a los soldados y a los huéspedes del hotel que se mofaban de ella con sus ojos negros y orgullosos. Y aquellos hombres en sus uniformes desiguales, soldados de la nueva unidad de las tropas de asalto, se sintieron ofendidos por la mirada desdeñosa y casi compasiva de Rosa Luxemburgo, "la rosa roja", "la judía".

Le insultaron: "Rosita, ahí viene la vieja puta". Ellos odiaban todo lo que esta mujer había representado en Alemania durante dos décadas: la firme creencia en la idea del socialismo, el feminismo, el antimilitarismo y la oposición a la guerra, que ellos habían perdido en noviembre de 1918. En los días previos, los soldados habían aplastado el levantamiento de trabajadores en Berlín. Ahora ellos eran los amos. Y Rosa les había desafiado en su último artículo:

"¡El orden reina en Berlín! ¡Ah! ¡Estúpidos e insensatos verdugos! No os dais cuenta de que vuestro orden está levantado sobre arena. La revolución se erguirá mañana con su victoria y el terror asomará en vuestros rostros al oírle anunciar con todas sus trompetas: ¡Yo fui, yo soy, yo seré!".

La empujaron y golpearon. Rosa se levantó. Para entonces casi habían alcanzado la puerta trasera del hotel. Fuera esperaba un coche lleno de soldados, quienes, según le habían comunicado, la conducirían a la prisión. Pero uno de los soldados se fue hacía ella levantando su arma y le golpeó en la cabeza con la culata. Ella cayó al suelo. El soldado le propinó un segundo golpe en la sien.

El hombre se llamaba Runge. El rostro de Rosa Luxemburgo chorreaba sangre. Runge obedecía órdenes cuando golpeó a Rosa Luxemburgo. Poco antes él había derribado a Karl Liebknecht con la culata de su fusil. También a él le habían arrastrado por el vestíbulo del Hotel Eden.

Los soldados levantaron el cuerpo de Rosa. La sangre brotaba de su boca y nariz. La llevaron al vehículo. Sentaron a Rosa entre los dos soldados en el asiento de atrás. Hacía poco que el coche había arrancado cuando le dispararon un tiro a quemarropa. Se pudo escuchar en el hotel.


La noche del 15 de enero de 1919 los hombres del cuerpo de asalto asesinaron a Rosa Luxemburgo. Arrojaron su cadáver desde un puente al canal. Al día siguiente todo Berlín sabía ya que la mujer que en los últimos veinte años había desafiado a todos los poderosos y que había cautivado a los asistentes de innumerables asambleas, estaba muerta. Mientras se buscaba su cadáver, un Bertold Brecht de 21 años escribía:

La Rosa roja ahora también ha desaparecido.
Dónde se encuentra es desconocido.
Porque ella a los pobres la verdad ha dicho
Los ricos del mundo la han extinguido.

Pocos meses después, el 31 de mayo de 1919, se encontró el cuerpo de una mujer junto a una esclusa del canal. Se podía reconocer los guantes de Rosa Luxemburgo, parte de su vestido, un pendiente de oro. Pero la cara era irreconocible, ya que el cuerpo hacía tiempo que estaba podrido. Fue identificada y se le enterró el 13 de junio.


En el año 1962, 43 años después de su muerte, el Gobierno Federal alemán declaró que su asesinato había sido una "ejecución acorde con la ley marcial". Hace sólo nueve años que una investigación oficial concluyó que las tropas de asalto, que habían recibido órdenes y dinero de los gobernantes socialdemócratas, fueron los autores materiales de su muerte y la de Karl Liebknecht.

La actualidad del pensamiento de Rosa Luxemburgo

"Qué extraordinario es el tiempo que vivimos", escribía Rosa Luxemburgo en 1906. "Extraordinario tiempo que propone problemas enormes y espolea el pensamiento, que suscita la crítica, la ironía y la profundidad, que estimula las pasiones y, ante todo, un tiempo fructífero, preñado".

Rosa Luxemburgo vivió y murió en un tiempo de transición, como el nuestro, en el que un mundo viejo se hundía y otro surgía de los escombros de la guerra. Sus compañeros intentaron construir el socialismo, sus asesinos y enemigos ayudaron a Adolf Hitler a subir al poder.

Hoy, cuando el capitalismo demuestra una vez más que la guerra no es un accidente, sino una parte irrenunciable de su estrategia. Cuando los partidos y organizaciones "tradicionales" se ven en la obligación de cuestionar sus formas de actuar ante el abandono de las masas. Cuando la izquierda transformadora aboga exclusivamente por el parlamentarismo como vía para el cambio social. Cuando nos encontramos ante una enorme crisis del modelo de democracia representativa y los argumentos políticos se reducen al "voto útil". Hoy, decimos, Rosa Luxemburgo se convierte en referente indispensable en los grandes debates de la izquierda. No es sino su voz la que se escucha bajo el lema, aparentemente novedoso: "Otro mundo es posible". Ella lo formuló con un poco más de urgencia: "Socialismo o barbarie".


Su pensamiento, su compromiso y su desbordante humanidad nos sirven de referencia en nuestra lucha para que este nuevo siglo, del que ya llevamos 14 años, no sea también el de la barbarie. 

(*) David Arrabati es miembro del Consejo de Redacción de la Revista Mundo Obrero y Máster en Materialismo Histórico y Teoría Crítica por la Universidad Complutense de Madrid (UCM).


FUENTE: REBELIÓN.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

DOLORES IBARRURI, "LA PASIONARIA": IN MEMORIAM


IN MEMORIAM DE DOLORES IBARRURI, "LA PASIONARIA" (9/12/1985 - 12/11/1989)

Hoy hace veinticinco años que Pasionaria nos dejó... Que decir que ya no lo dijeran miles de personas que escribieron sobre ella: una mujer libre y comprometida con la revolución socialista, que nunca aceptó la dominación masculina ni la explotación del campesinado y la clase obrera. Demasiado para los nostálgicos y las nostálgicas de una dictadura que cometió un horrible genocidio, por eso la odian... Yo reivindico ahora más que nunca la frase que la hizo célebre: 
"Es preferible morir de pie que vivir de rodillas".

Rafael Alberti lo escribe en su poema "Una Pasionaria para Dolores"

"¿Quién no la mira? Es de la entraña
del pueblo cántabro y minera.
Tan hermosa como si uniera
tierra y cielo de toda España.

¿Quién no la escucha? De los llanos
sube su voz hasta las cumbres,
y son los hombres más hermanos
y más altas las muchedumbres.

¿Quién no la sigue? Nunca al viento
dio una bandera más pasión
ni ardió más grande un corazón
al par de un mismo pensamiento.

¿Quién no la quiere? No es la hermana,
la novia ni la compañera.
Es algo más: la clase obrera,
madre del sol de la mañana."

Signos del día, 1963...

HASTA SIEMPRE CAMARADA!!!!!!!



martes, 11 de noviembre de 2014

Rosa Luxemburgo: La flor más roja del socialismo (I)


 "La libertad no es nada cuando se convierte en un privilegio".

Rosa Luxemburgo (Zamosc, Imperio ruso, 5 de marzo de 1871 - Berlín, Alemania, 15 de enero de 1919), fue una teórica marxista de origen judío; una de las grandes revolucionarias del siglo XX y una de las fundadoras de la corriente de pensamiento del socialismo democrático. 

Hija de un comerciante de Varsovia, su brillante inteligencia le permitió estudiar a pesar de los prejuicios que imperaban contra las mujeres en ese entonces, y pese a la discriminación antisemita que existía en Europa contra los judíos. Rosa Luxemburg hizo un doctorado en una época en la que poquísimas mujeres iban a la universidad. Se dice que hablaba once idiomas. Pronto destacó como una de los principales dirigentes de la socialdemocracia europea.

En 1889, a los 18 años, abandonó Polonia a consecuencia de la persecución de la policía debido a su militancia socialista, refugiándose en Suiza. Allí terminó sus estudios, entró en contacto con revolucionarios exiliados y se unió a la dirección del joven Partido Socialdemócrata Polaco. Contrajo matrimonio en 1895 con Gustav Lübeck para adquirir la nacionalidad alemana y poder trabajar con el movimiento obrero en este país.

Junto al político alemán Karl Liebknecht, fundó la liga de Spartacus, que más adelante se convertiría en el Partido Comunista Alemán. Fue redactora del periódico teórico marxista "Neue Zeit" y autora de varios libros. Fue sentenciada (1903-1904) a nueve meses de prisión acusada de "insultar al Kaiser" (emperador). Participó directamente en la revolución de 1905 en Polonia. En marzo de 1906 fue arrestada y encarcelada en Varsovia durante cuatro meses.

Participó activamente tanto en el Congreso del Partido Socialdemócrata alemán en 1906 como en el Congreso Socialista Internacional celebrado en Stuttgart un año después, en el que intervino en nombre del partido ruso y polaco. Su pensamiento representaba a las opciones más radicales en el seno de la II Internacional. Gran teórica, realizó importantes contribuciones al desarrollo del marxismo, en especial en lo referente a las relaciones entre nacionalismo y socialismo, y sobre el socialismo democrático.

Hizo también aportes teóricos originales en torno al imperialismo y al derrumbe del capitalismo, en su obra La acumulación del capital, de 1913. Su crítica a Marx se basa en las predicciones de éste acerca de las crisis cíclicas del capitalismo. Marx pensaba que el capitalismo, como sistema económico y político basado en el crecimiento y la búsqueda constante del beneficio, debía colapsar en algún momento, por saturación. Sin embargo, muchas décadas después de muerto Marx, las crisis periódicas del capitalismo parecían aplazarse o solventarse sin producir convulsiones en el sistema. Rosa Luxemburgo encontró la explicación a este hecho en el colonialismo, hallando que el crecimiento de las potencias capitalistas encontró una vía de expansión en las colonias, las cuales, al tiempo que procuraban materias primas a muy bajo costo, servían también de mercado donde colocar los productos manufacturados. En el mismo sentido, expuso las primeras teorías sobre el imperialismo, que más tarde desarrollaría Lenin. Rosa Luxemburgo creía en una opción socialista internacional, esto es, alejada de particularismos y nacionalismos, en la que las masas obreras, solidariamente, tomaran el poder. 

Lenin también fue objeto de críticas por parte de Rosa Luxemburgo, en especial en lo referente a las concepciones que tenía sobre la democracia en el partido y la dictadura del proletariado. Rosa Luxemburgo postulaba un menor dirigismo y una mayor integración de las bases en la dinámica partidista, y se oponía a la concepción del "centralismo democrático" de un partido de revolucionarios profesionales que defendían Lenin.

Al estallar la I Guerra Mundial en 1914, el grupo parlamentario socialdemócrata alemán (SPD) apoya unánimemente a los créditos de guerra. Rosa Luxemburgo, pacifista convencida, forma parte de la oposición interna en el SPD, que difunde centenares de miles de folletos para movilizar a la población contra la guerra. Ella es arrestada de nuevo el 20 de febrero, esta vez acusada de incitar a los soldados a la rebelión. Se la sentencia a un año de prisión, pero al salir del tribunal se dirige de inmediato a un mitín popular, en el que repite su revolucionaria propaganda anti bélica. El conflicto alrededor de los créditos de guerra pedidos por el Kaiser para financiar la actividad bélica acaba llevando a la escisión del partido en enero de 1917, con la fundación, el 6 de abril, del USPD (Socialdemócratas Independientes).

En 1918 hay vientos de revolución en Alemania, cuyas fuerzas de izquierda miran hacia el ejemplo ruso y cuya población está cansada de la guerra. El 28 de enero se declara la huelga general y se inicia la formación de Consejos Obreros. El 31 de enero la huelga es prohibida y se declara el estado de sitio, extendiéndose la represión. En marzo, Rosa Luxemburgo es encarcelada conjuntamente con Leo Jogiches y otros militantes espartaquistas que difundían propaganda revolucionaria en el ejército. El 9 de noviembre, a raíz de un levantamiento de marinos en Kiel, estalla la "Revolución de Noviembre" con la conformación de Consejos Obreros y Soldados en todo el territorio nacional. El emperador Guillermo II abdica. Se pretende la refundación de Alemania como democracia socialista con una nueva Constitución. Rosa Luxemburgo, liberada dos días antes, llega a Berlín y coedita "Bandera Roja", el periódico de la liga de Spartacus, con Karl Liebknecht, para poder influir a diario en los sucesos políticos. En los últimos día del año 1918, participa en la fundación del Partido Comunista Alemán, KPD. Sin embargo, las fuerzas radicales de izquierda no logran imponerse frente a la tendencia reformista del socialdemócrata Friedrich Ebert.

El 15 de enero de 1919, Rosa Luxemburgo y su coideario Karl Liebknecht son asesinados en Berlín por los soldados que reprimen el levantamiento. Sus cuerpos son arrojados a un canal. Estos asesinatos desatan una ola de protestas violentas en todo el país, que se extienden hasta mayo de 1919, y cuya represión militar lleva a varios miles de muertos.




FUENTE: Rosalux.org