Mostrando entradas con la etiqueta República española. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta República española. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de diciembre de 2014

Dolores Ibárruri: Vivir de pie

Hoy volvemos a repasar la vida de La Pasionaria, dentro de su contexto histórico, como nos la descubre el historiador José Gabriel Zurbano.


En este texto, José Gabriel Zurbano realiza un interesante resumen sobre la intensa y dilatada vida de la dirigente comunista internacional Dolores Ibárruri en su contexto histórico; desde sus inicios en su amada Euskadi natal, cuna de Dolores y de las primeras organizaciones obreras en España; hasta los últimos años de su larga vida, ya de vuelta a su patria en los primeros años de la Transición tras un largo exilio en Moscú. Todo ello sin olvidar el eminente papel que Pasionaria y su partido representaron durante la Guerra de España (1936-1939) frente a la sublevación fascista contra la legalidad democrática republicana de una parte del generalato con el apoyo imprescindible de la jerarquía y la mayor parte del clero de la Iglesia Católica, los terratenientes, el poder financiero y las potencias nazi-fascistas europeas de la época. De la misma manera que el PCE fue la columna vertebral del ejército popular de la República española durante la guerra, tras la derrota republicana Dolores Ibárruri fue la cabeza visible -primero como secretaria general y luego como presidenta- del partido que encarnó la única fuerza política relevante de oposición a la dictadura franquista durante casi cuatro décadas. Por todo ello, Pasionaria se convirtió, ya desde finales de los años 30, en la figura femenina internacional más destacada -como símbolo internacional que traspasó océanos y continentes- de las dos grandes pasiones que protagonizaron la vida de Dolores Ibárruri: el comunismo y la pionera lucha de los pueblos de España frente al fascismo, primero en los campos de batalla y después en la soledad de las trincheras de una ejemplar e inquebrantable lucha clandestina del PCE frente a la dictadura... Vivir de pie: todo un ejemplo para nuestras generaciones.

DOLORES IBÁRRURI, MADRE CORAJE, PALABRA, VOZ, FIGURA Y OBRA DEL ANTIFASCISMO ESPAÑOL.

La forja de un carácter (1895-1917).

Dolores Ibárruri Gómez (La Pasionaria, Gallarta, Vizcaya, 9 de diciembre de 1895 - Madrid, 12 de noviembre de 1989) nació en la zona minera de Vizcaya, la provincia más industrializada y populosa del País Vasco. Su padre, Antonio Ibárruri, era minero y carlista. Su madre, Dolores Gómez, castellana católica y devota también trabajó en la mina antes de casarse. "Soy pues, de pura cepa minera. Nieta, hija, mujer y hermana de mineros... yo no he olvidado nada" [1] De niña tuvo su rebeldía. Asistió a la escuela hasta los 15 años, albergando el deseo de ingresar en la Escuela Normal de Maestras, pero sus esperanzas quedaron frustradas por las necesidades económicas de su familia. Al finalizar sus estudios tuvo que ingresar en una academia de corte y confección que le permitió hallar empleo como sirvienta en la casa de una familia acomodada... el trabajo era agotador, se levantaba a las seis de la mañana y no se acostaba hasta las dos de la madrugada. El 15 de febrero de 1916, se casó en la iglesia de San Antonio de Padua de Gallarta con un minero socialista, Julián Ruiz: pero, como ella misma relata en su autobiografía hasta la guerra civil El único camino, no fue feliz en esta relación dadas las duras condiciones de la vida de las familias mineras y el machismo de su marido. Julián fue detenido tras la Huelga General revolucionaria en la España de 1917 y Dolores se encontró sola con la pequeña Esther, nacida el 29 de noviembre de 1916. La noticia de la Revolución socialista de Octubre de 1917 en Rusia representó para ella un potente rayo de esperanza. 

El primer artículo que publicó en el periódico obrero El Minero Vizcaíno fue escrito en la Semana Santa de 1918. Usó el seudónimo de Pasionaria para firmarlo. Vivió con emoción la revolución de los espartaquistas alemanes de Rosa Luxemburgo en enero de 1919 y cuando en 1921 se produjo la escisión en el PSOE que condujo a la fundación del Partido Comunista de España, Dolores Ibárruri estuvo entre los militantes socialistas vascos fundadores del nuevo partido comunista, siendo elegida rápidamente miembro del Comité Provincial de Vizcaya. En esa época siguieron deteniendo a su marido Julián con cada huelga... Cuando salía de prisión, Dolores solía quedar embarazada; su segundo hijo y único varón, Rubén, nació el 9 de enero de 1920, el mismo año en el que moriría la primogénita Esther. En julio de 1923 tuvo trillizas: Amaya, Amagoya y Azucena. El parto fue difícil y asistido por sus vecinas. Amagoya murió unos días más tarde y Azucena sobrevivió sólo dos años... Eva nació en 1928 y vivió apenas dos meses. La imposibilidad de pagar cuidados médicos y alimentar adecuadamente a sus hijos contribuyó a la muerte prematura de cuatro de los seis que tuvo. A pesar de ello trabajó muy duramente para su familia: plantaba hortalizas y hacía costura para el sastre del pueblo con el fin de incrementar los magros ingresos que provenían del salario de su marido.

Izquierda: Dolores y su hijo, Rubén Ruiz Ibárruri, posan felices en un parque de Moscú ya iniciada la Segunda Guerra Mundial. Rubén murió combatiendo en Stalingrado el 14 de septiembre de 1942, siendo miembro del 62º Cuerpo del Ejército Rojo, durante una encarnizada batalla con los nazis en los alrededores de la Estación Central de la ciudad del Volga. Militante comunista como su madre, Rubén Ruiz recibió a título póstumo la más alta condecoración de la URSS, la de Héroe de la Unión Soviética. Derecha: Dolores saluda al lado de su hija Amaya a la llegada de ambas al aeropuerto de Madrid el 13 de mayo de 1977 en un vuelo de Aeroflot procedente de Moscú. Esta histórica imagen, primera página de todos los diarios de la época, simbolizó la nueva etapa política que se iniciaba en España y el final de 38 largos años de exilio para Pasionaria.

sábado, 20 de septiembre de 2014

¿Una monarquía borbónica bicéfala?

Máximo Relti | Canarias Semanal | 19/08/2014

Palacio de La Zarzuela

Los Borbones se comportan como si España fuera su finca, su hacienda, su negocio particular. Hacen y deshacen a su gusto y antojo, como ya hacían un siglo atrás sus antepasados de la isabelina "Corte de los milagros". Es cierto que hoy, a diferencia de lo que sucedía antaño, están protegidos por una opacidad que hace difícil que sus cuitas se trasladen a la calle. Una Corte perversa integrada por una sólida coalición de medios de comunicación e instituciones económicas y políticas cercan con un silencio hermético sus cuchipandas y negocios privados. Ha sido necesario que transcurrieran casi diez años para que pudiéramos estar al corriente de las operaciones mercantiles fraudulentas de la hija y el yerno de Juan Carlos de Borbón, pero varias décadas más para que llegaran hasta nosotros los primeros rumores sobre las comisiones que el ex monarca percibía por sus negocios en los Emiratos Árabes.

Hace unos días, la agencia Efe comunicaba que el Borbón senior, Juan Carlos I, cuenta desde su fulminante abdicación con un despacho enclavado en el mismísimo Palacio de la Zarzuela y contará con otro en el Palacio Real -su despacho oficial-. Asegura su portavocía oficial que desde que renunció al trono el ex monarca ha expresado reiteradamente su generosa disposición a "seguir siendo útil" a la Corona y al país. Algo similar sucede, por lo visto, con su doliente esposa la ex reina Sofía. 

Las mismas fuentes confirman que ambos consortes continúan realizando actos "puntuales y concretos", encuadrados dentro de la agenda oficial de la Familia Real. Es decir, que el Borbón senior, pese a haber tenido que engrosar las filas del paro por su mala cabeza, pretende seguir disfrutando de despacho, protocolo, visitas oficiales y vaya usted a saber de cuántas prerrogativas más.

Con el casi octogenerio ex monarca viene a suceder algo parecido a lo que pasó entre el PP y Bárcenas. A este último lo pillaron con las manos en la masa, pero continuó ocupando despacho en la calle Génova, recibiendo salario y reconocimiento oficial y trasladándose en coche de partido. O como pasa ahora con el cardenal Rouco Varela, que pese haber sido sustituido por el Papa, continúa ocupando el Palacio arzobispal, mientras que su sustituto se ve obligado a alojarse en un humilde convento de monjitas. Tantos años con los cuartos traseros engarzados a los cargos les hacen terminar convencidos de que aquello de lo que se supone fueron simples administradores es su propiedad privada, su predio particular. A lo peor resulta que lo que realmente sucede es que, en efecto, esas canonjías son pertenencias particulares suyas y que nosotros, simples obtusos, no acabamos de enterarnos.

En un párrafo críptico de una nota de la Casa Real se dice textualmente que el nuevo despacho que se prepara para el monarca abdicante en el Palacio Real "no tendrá coste alguno y que el 'núcleo' de las actividades que desempeñará se trasladará a esta dependencia". Lo que parece claro es que, lo digan como lo digan, tales arreglos destinados a alojar a un ex rey oficialmente sin funciones tendremos que pagarlo, al alimón, entre usted, yo y el resto de los españoles y españolas.

El ex monarca se empeña, pues, en continuar "siendo útil a los españoles/as", pese a que estos/as no han mostrado maldito interés en solicitárselo. Todo lo contrario. A lo largo de los últimos veinticuatro meses las consultas demoscópicas mostraron claramente cuál era el sentimiento generalizado de la población hacia la corrupción que se escondía bajo las alfombras de Palacio. Pero Juan Carlos Borbón no sólo se autoblindó legalmente tras su abdicación, sino que hoy aspira además a seguir desempeñando las mismas funciones que tanta prosperidad y fortuna le proporcionaron a lo largo de décadas.

¿Y si nos encontráramos viviendo bajo una peculiar monarquía bicéfala, en la que uno de los monarcas se encarga de aparecer en los actos oficiales y ofrecer el rostro joven y amable de la institución, mientras el otro sigue moviendo los mismos hilos que con tanta habilidad manipuló desde siempre? Y si así fuera, ¿cuántos años tardaríamos en enterarnos?


FUENTE: http://canarias-semanal.org/not/14204/-una-monarquia-borbonica-bicefala-/


VISTO en: iniciativadebate.org

sábado, 30 de agosto de 2014

Olvido, recuerdo, heridas y víctimas.

30 de agosto de 2014, Día Internacional de las víctimas de desapariciones forzadas. 

En días como éste es una obligación democrática recordar a quienes, en España, "fueron" desaparecidos por defender la República.

Ha pasado ya muchos años desde que el fascismo, por medio de un golpe de estado, hizo su entrada en este país. Han transcurrido casi 40 años, desde que cerramos en falso con el régimen franquista e iniciamos la "modélica transacción española".

Este año, la Organización de Naciones Unidas ha advertido al gobierno español sobre graves incumplimientos en relación a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición con las víctimas del franquismo, y da un plazo de 90 días para que el ejecutivo exponga cómo va a cumplir con nuestra memoria democrática. Estos incumplimientos hacen que nuestra herida continúe abierta y que sangre en cada cuneta, barranco o fosa común donde yacen enterrados aquéllos que, plantando cara al fascismo, lucharon por la República hasta desaparecer en las entrañas del país que les vio nacer.

A algunos no les pareció suficiente el trabajo que realizaron durante la dictadura no sólo para que olvidáramos sino también para que tuviésemos miedo de recordar. Esa gente, que tantos años nos atemorizó, continúa diciéndonos que olvidemos a nuestras víctimas, que no debemos reabrir viejas heridas. Una herida que lleva sangrando, y supurando durante 78 años hay que tratarla y desinfectarla para que algún día pueda llegar a desaparecer.

Nos hablan de olvidar aquéllos que se empeñan en que recordemos que ganaron la guerra: rindiendo homenajes a los que sembraron el terror en cada punto de España, dedicando calles a quienes asesinaron a miles de republicanos, dando dinero a fundaciones que jamás debieran existir en un país democrático, protegiendo a los que debieran ser juzgados por torturas y genocidio... Nos hablan de olvidar quienes más trabajan para que les recordemos.

Las víctimas del franquismo no olvidan a sus torturadores; no porque no quieran sino porque no pueden. Nuestras víctimas van envejeciendo con la tristeza de ver que siguen siendo olvidadas. Nos van dejando discreta y silenciosamente sin haber recibido la justicia que se les prometió durante años. Nosotros nos quedamos solos, huérfanos de luchadores. Es, por ello, que el informe de la ONU urge a España a que "adopte como inmediata prioridad la búsqueda de la verdad y en particular sobre la suerte y el paradero de las personas desaparecidas".

¿Tomará nota el gobierno de ésta y otras recomendaciones o seguirá mirando hacia otro lado y echando sal en nuestra herida abierta?

Silvia Gambarte



domingo, 20 de julio de 2014

Un golpe preconcebido que destruyó la democracia en España

78 ANIVERSARIO DEL GOLPE DE ESTADO

Ayer, 18 de julio, se cumplieron 78 años del levantamiento de las Fuerzas de Franco contra el gobierno legítimo de la II República Española; a través de un golpe militar preparado con el apoyo del nazismo alemán y del fascismo italiano, que no sólo arrasó con la legitimidad democrática de la República, sino también con un sinnúmero de experiencias populares surgidas gracias al auge del movimiento obrero.

Julián Vadillo, historiador | Diagonal | 18 julio 2014

El 18 de julio de 1936, un grupo de militares con apoyo de algunos sectores civiles y una gran parte de la Iglesia deciden dar un golpe de Estado contra la República española. Algunas tropas ya se habían sublevado el día 17, sobre todo en las zonas del protectorado de Marruecos. Otras tardarían algún día, como en Barcelona y en Madrid. El golpe de Estado no fue un hecho espontáneo. Fue un proceso larvado que comenzó a fraguar en la mente de sus protagonistas desde el propio 14 de abril de 1931. Incluso se realizó en agosto de 1932 una frustrada intentona golpista en la persona del general Sanjurjo, que se sublevó en julio de 1936 y falleció por accidente de aviación pocas horas después.

Lo curioso de este golpe de Estado no es el proceso que llevó al mismo. El problema fue el desenlace y toda la mitología que se fraguó por los años de dictadura y los sucesivos. Lo primero porque se presentó la guerra como algo inevitable. Presentaron la República como un sistema caótico que conducía al desastre y que un grupo de militares salvaría la situación. El golpe de Estado y la Guerra Civil se equipara a algo parecido a un terremoto o a una tormenta. Algo natural que no podía ser de otra manera.

España 1936. Old Photographs Archive Spain

Valoraciones partidistas y cualitativas que caen por su propio peso al acercarse a la historia de la Segunda República. Cierto que existió violencia política, como en cualquier otro sistema. No podemos olvidar los enormes problemas estructurales que la República heredó. Además las fuerzas republicanas en España siempre estuvieron muy divididas y el advenimiento de la República en 1931 vino de la mano, principalmente, del movimiento obrero. Un movimiento obrero que una vez proclamada la República exigió resultados. Y esos resultados no fueron satisfactorios para todos los sectores obreristas, lo que generó una quiebra entre República y movimiento obrero. Primeramente, la extrema izquierda republicana y el anarcosindicalismo, que no vieron colmadas sus aspiraciones con la República. Posteriormente, la izquierda socialista, que con la salida del PSOE del Gobierno de coalición, tuvo un acercamiento al anarcosindicalismo. La victoria de la derecha en las elecciones de 1933 y la promulgación de una regresión general de los derechos conquistados hace que el movimiento obrero se vuelva a movilizar e intente buscar una unidad complicada entre las distintas tendencias.