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lunes, 17 de agosto de 2015

79 Años del Fusilamiento de Federico García Lorca (I)


Mañana se cumplirán 79 años que estamos, que nos dejaron sin un gran poeta, sin una gran persona; 79 años de un crimen, de uno más entre otros miles... que sesgaba la vida de unos de los grandes poetas y dramaturgos de las letras españolas, máxime figura de la Generación del 27.

Desde aquí, queremos hacerle un pequeño homenaje a este poeta que, aunque internacionalmente conocido, supo llevar la cultura al pueblo, y supo decir como nadie las grandes miserias de España. 

En la madrugada del 18 de agosto de 1936, mañana hará 79 años, Federico García Lorca fue fusilado junto a un olivo en la carretera que une las localidades de Víznar y Alfacar. Se trataba del final de una historia llena de rivalidades políticas en la ciudad en la que habitaba "la peor burguesía de España", como dijo el poeta. También fue el comienzo de otra historia plagada de silencio, un tiempo de fosas cerradas sobre las que se dejaban piedras, desmemoria y vergüenza (El País, 10 de diciembre de 2009). 

Para rendir este pequeño homenaje nos vamos a servir de una de las obras más estremecedoras que se hayan escrito sobre el hecho de su muerte, el poema "El crimen fue en Granada", escrito por otro grande de la literatura española, Don Antonio Machado, en 1937:

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA

          1.El Crimen

     Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos; 
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-
... Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada.

          2.  El poeta y la muerte

     Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
-Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque- yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
"Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!".

           3.

     Se le vio caminar...
                          Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!



FUENTES: El País, Wikipedia, Google, federicogarcialorca.net

viernes, 27 de febrero de 2015

La memoria silenciada de los crímenes franquistas en Córdoba


El documental Dejadme llorar. El genocidio olvidado rescata los testimonios de las víctimas del franquismo en Córdoba y su provincia donde se contabilizaron más de 12.000 muertes.


"No se podía llorar a los muertos, no se podía hablar de ello, el miedo lo invadía todo. Durante los cuarenta años del franquismo estas familias estuvieron siempre marcadas y ahora, otros cuarenta años de democracia después, aún no se les ha reconocido como víctimas de las atrocidades más horribles". Las palabras del periodista Jordi Gordon relatan la realidad silenciada de las miles de víctimas del franquismo en Córdoba y su provincia a las que trata de dar voz en su documental Dejadme llorar. El genocidio olvidado para rescatar de la memoria callada los hechos que acaecieron en Córdoba durante el régimen.

El documental cuenta como narrador con la voz del historiador Francisco Moreno que, durante 35 años, ha dedicado su investigación a recoger testimonio y desentrañar los crímenes que el franquismo llevó a cabo en Córdoba y su provincia, donde se contabilizaron más de 12.000 personas asesinadas, casi todas ellas en los primeros quince años de la dictadura.

Junto a la narración de los hechos, las voces en primera persona, los testimonios de las víctimas que aún viven, de quienes entonces eran niños y ahora en su vejez aún no han visto reconocido el sufrimiento que vivieron "arrebatados de los brazos de sus padres asesinados, les quitaron la familia, les despojaron de sus bienes, los arrojaron a la miseria, sin sus casas, les quitaron sus vidas", cuenta Gordon.

"Aún hoy hay 4.000 cadáveres enterrados en fosas comunes en los cementerios de San Rafael y La Salud -en la capital cordobesa- pero la memoria colectiva no lo conoce, se ha callado, se ha silenciado y olvidado", denuncia el periodista. Y aún hoy, apunta, "hay personas que cuentan que siguen viviendo con miedo, traumatizadas, sin que se les haya hecho justicia ni curado sus heridas".

Y en esta presentación del avance del documental, Gordon aprovecha para recordar que, en esta Córdoba, "una ciudad ligada siempre al encuentro, al diálogo, se haya tapado y silenciado el genocidio de miles de personas que no apoyaron el golpe militar" de Franco. "Nos olvidamos de lo que pasó aquí mismo", lanza como reflexión y apunta su constatación de que "en España hay víctimas de primera que son la del terrorismo, a las que se le hacen todos los reconocimientos, y víctimas de segunda que son las del franquismo a quienes nadie escucha".

Dejadme llorar. El genocidio olvidado -que estará terminado en esta primavera con la inclusión de los testimonios del juez Baltasar Garzón que quiso investigar los crímenes franquistas y de la jueza argentina María Servini que lo hace actualmente desde el país sudamericano- "es un grito en nombre de los Derechos Humanos", clama su director. "No sólo es un problema de memoria, es también un problema de solidaridad porque es hora ya de que la sociedad haga de una vez por todas sus tareas democráticas".



FUENTE: CORDOPOLIS

miércoles, 18 de febrero de 2015

El Gobierno cierra filas ante la ONU y recurre a la Ley de Memoria Histórica que dejó sin fondos

PUBLICADO POR PÚBLICO | Alejandro Torrús | 10-09-2014



Cierre de filas total y absoluto.

Ante el duro informe del relator especial de la ONU para la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, Pablo de Greiff, el Gobierno español ha reaccionado matando al mensajero en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra. La representante de España ha calificado el informe a ratos de "erróneo", otras de "inexacto", así como ha acusado al relator de la ONU de "olvidar" reunirse con otras asociaciones de víctimas de la dictadura que consideran que "el mayor triunfo de sus pretensiones" ya se había logrado: "la consolidación de la democracia". Eso sí, no ha sabido concretar a qué asociaciones se refería tras ser preguntada por víctimas de la dictadura al término de la reunión.

Así, la representante de España ante la Oficina de Naciones Unidas en Ginebra, Ana María Menéndez, ha llevado a cabo una encendida defensa de la Transición, de la Ley de Amnistía y el papel del Poder Judicial respecto a la impunidad de la dictadura franquista. Menéndez ha esgrimido que las víctimas pueden acudir a los tribunales por la vía contencioso-administrativa para negar que exista la impunidad judicial del franquismo y ha sacado a flote la Ley de Memoria Histórica como un conjunto de medidas de "reconocimiento y de carácter simbólico" para las víctimas, a pesar de que el Partido Popular la anuló de facto dejándola sin fondos. De hecho, las exhumaciones se están realizando con voluntarios y con el dinero de los familiares de las víctimas.

El principal argumento del Gobierno del Partido Popular ante la ONU se ha sustentado en el consenso político de la Transición y en el convencimiento de que "el olvido y el perdón" eran la única vía para "la reconciliación". "La Transición española es un caso especial porque constituye una reconciliación nacional sin justicia penal de acuerdo a la decisión consensuada por la inmensa mayoría de fuerzas parlamentarias elegidas de manera libre y democrática", ha señalado Menéndez.

Ante la exposición de Menéndez, Pablo de Greiff, que ha leído previamente su informe, ha señalado que la asistencia y reparación de las víctimas "no es un asunto de políticas partidistas o programas políticos, sino de principios y derechos que conciernen a todos. España puede hacer mucho más". Cabe destacar que ninguna víctima de la dictadura ha podido participar en un debate donde una vez más son la principal ausencia.


El presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos en España y promotor de la llamada Querella Argentina, Jacinto Bonilla, ha querido destacar en declaraciones a Público que el relato de la representante española es "erróneo de raíz". 

"Esta justificando el no cumplimiento de las obligaciones internacionales contraídas por España en virtud de la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, entre otras, por motivos de conveniencia política en un momento dado como fue la Transición", señala Bonilla, que explica que confrontar "razones jurídicas con razones políticas", como ha hecho la representante española, es "negar el Estado de Derecho".

Por su parte, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha calificado en un comunicado como "lamentable" la internvención del Gobierno ante el Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos. "Resulta lamentable ver que en una democracia como la española, delitos de lesa humanidad, que no pueden prescribir por ninguna ley de amnistía, son archivados sin llevar a cabo la más mínima atención a los familiares que han sufrido los delitos más graves que se pueden cometer contra un ser humano: detenerlo ilegalmente, torturarlo, asesinarlo y esconder su cadáver", ha asegurado Emilio Silva, presidente de la ARMH.


El viernes fue el turno para la exposición del informe que elaboró el grupo de trabajo de Naciones Unidas contra las desapariciones forzadas en su visita a España durante el pasado mes de septiembre de 2014. La delegación tenía como objetivo esclarecer si el Estado español cumple con su obligación de investigar los crímenes cometidos por la dictadura franquista y de reparar a las víctimas.

Las observaciones preliminares del grupo de trabajo fueron contundentes. Entre otras aseveraciones, el grupo instó al Estado español a juzgar las desapariciones que tuvieron lugar durante la Guerra Civil y la dictadura, así como a emprender las reformas necesarias para que la Ley de Amnistía no sea un obstáculo. Además, recomendó al Gobierno a dotar de contenido y fondos la Ley de Memoria Histórica y a colaborar con las asociaciones memorialistas y de víctimas. Así lo explicó el autor del informe, Ariel Dulitzky, en una entrevista concedida a Público.

Sobre este último informe se pronunció Alberto Ruiz Gallardón en el pleno del Senado. El entonces ministro de Justicia señaló que el Gobierno "discrepa claramente" con algunos aspectos que recogen los informes de la ONU sobre los crímenes de la Guerra Civil y el franquismo, sobre todo, en la derogación de la Ley de Amnistía de 1977.


FUENTE: Publico.es

lunes, 22 de diciembre de 2014

Ariel Dulitzky: "Se necesita abrir las fosas para poder cerrar las heridas"


El experto del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre desapariciones forzadas cree que la Ley de Memoria Histórica necesita un cambio de "espíritu" y afirma que para que la Ley de Amnistía deje de ser un estorbo es suficiente con un cambio de interpretación de los jueces. 


Ariel Dulitzky es experto del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre desapariciones forzadas. Llegó a España el domingo de la semana pasada junto a Jasminka Dzumhur y hasta ayer, lunes, ha estado manteniendo reuniones con autoridades, víctimas de la dictadura franquista y expertos en legislación en materia de derechos humanos y memoria histórica. La labor del grupo ha sido la de examinar las principales iniciativas y políticas emprendidas por el Estado español sobre cuestiones relativas a las desapariciones forzadas o involuntarias de personas, y analizar en particular los aspectos concernientes a la justicia, la reparación y la memoria.

Las observaciones preliminares del Grupo de Trabajo fueron contundentes. Entre otras aseveraciones, el Grupo instó al Estado español a juzgar las desapariciones que tuvieron lugar durante la Guerra Civil y la Dictadura, así como a emprender las reformas necesarias para que la Ley de Amnistía no sea un obstáculo. Además, recomendó al Gobierno a dotar de contenido y fondos la Ley de Memoria Histórica y a colaborar con las asociaciones memorialistas y de víctimas.

En su informe preliminar han calificado de "lamentable" la situación de impunidad para los casos de desapariciones forzadas ocurridas durante la Guerra Civil y la dictadura de Franco. ¿Han manifestado al Gobierno y a las autoridades con las que se han reunido este calificativo? ¿Cómo han respondido?

Sí, se lo dijimos en la reunión de esta mañana [por ayer]. Nos escucharon atentamente y sobre ese aspecto aún no hemos recibido respuesta. Esta tarde les hemos enviado nuestras conclusiones preliminares, similares a las que presentamos aquí, y ellos hicieron algunas precisiones pero sobre este tema puntual, no nos han dicho nada.

"El Estado debe reparar a las víctimas con urgencia. No queda tiempo"

Tiene que ser un punto algo vergonzoso que vengan de la ONU para calificar de "lamentable" la situación de impunidad.

Sería bueno poder preguntarle a ellos.

También han constatado en sus observaciones la ausencia total de investigación judicial alguna en curso y el hecho de que ninguna persona ha sido condenada. A lo largo de su experiencia profesional, ¿ha visto situaciones similares de no reconocimiento e impunidad absoluta de los crímenes de una dictadura en un Estado democrático integrado en la UE como es el español?

Nosotros no comparamos situaciones de un país con otro. Lo que sí hemos visto en otros países donde ha habido patrones de impunidad es que siempre han podido ser quebrados por decisiones de los jueces, impulsos de los familiares o por respaldo de los poderes políticos. Por tanto, hemos visto que es posible pasar de la impunidad a la justicia parcial o plena. Pero es un proceso de muchos años.

En España han casi 40 años desde que murió el dictador. ¿Estamos dentro de la media de tiempo necesario para quebrantar la impunidad?

Cada proceso nacional requiere el tiempo que requiere. Nosotros sí vemos el efecto que transcurre el efecto del tiempo. En el caso español nosotros creemos que produce dos efectos que requieren que el Estado actúe con más diligencia y urgencia. El primero es que las últimas personas que vieron con vida a los desaparecidos hoy tienen más de 80 años. Por otro lado, los testigos que han visto donde los ejecutaron y donde están los cuerpos también tienen esa edad. La única forma de darle una satisfacción a esas personas es que hoy, no mañana, el Estado actúe con urgencia. No hay tres o cuatro décadas para dar respuesta.

Por otro lado, la evidencia física cada vez es más difícil de recuperar. La recuperación de documentos, cadáveres, etc. Todo esto hace que sea necesario más urgencia en las investigaciones, las excavaciones, en la preservación y descubrimiento de otros documentos, ordenación de archivos . El transcurso del tiempo nunca puede servir como excusa para que el Estado no actúe. Al contrario, debe servir para hacer una investigación más profunda.

Acabo de nombrar a las víctimas. Ustedes se han reunido con más de un centenar de víctimas y asociaciones. En el informe alaba el trabajo de las víctimas y las asociaciones memorialistas para la recuperación de la memoria. ¿Le ha sorprendido de alguna manera el espíritu de lucha de hombres y mujeres con más de 80 años que siguen reclamando verdad, justicia y reparación y que hacen un trabajo que ustedes señalan que debe realizar el Estado?

Dos reflexiones. El Estado sí ha delegado muchas de sus responsabilidades en estas asociaciones y eso sí es un problema aunque nosotros creemos que las asociaciones civiles no pueden ser sustituidas por el Estado por muy proactivo que este sea. Sí que me ha sorprendido, aunque no lo reflejamos en el comunicado de prensa, la juventud de la sociedad civil española en materia de Memoria. La mayoría asociaciones se han constituido en la década del 2000. En otros países tienen 20 o 30 años de existencia. En parte, esta juventud explica porque la respuesta del Estado español se empieza a producir a mediados del 2000.

Ley de Memoria

"La filosofía de la ley de Memoria Histórica debe cambiar".

La mayor respuesta por parte del Estado fue la Ley de Memoria Histórica. Ustedes la califican de "limitado alcance" y han criticado la carencia de presupuesto para su implementación. ¿Qué recomendaciones hacen al Gobierno para mejorar el alcance de la Ley?

Lo primero que debe cambiar es la filosofía de la Ley. Es decir, actualmente los familiares y las asociaciones son los que tienen que solicitar y el Estado en lugar de hacer una investigación da subvenciones. Tendría que ser: el Estado investiga, sistematiza la información, pone la información a disposición de toda la sociedad y se apoya de manera coordinada con familiares, asociaciones y Comunidades Autónomas.

Lo segundo, es que la Ley tendría que contener una obligación de un Plan Nacional de Búsqueda de desaparecidos. Nosotros sabemos que la búsqueda será muy difícil y que muchas de las personas desaparecidas nunca podrán ser identificadas, pero hay que analizar esto.

En tercer lugar, también debe haber una investigación de toda la información disponible. Hoy la información está completamente desperdigada y el Estado no compila ni analiza la información para poder hacer una investigación oficial estatal.

En cuarto lugar, la Ley no establece reparaciones económicas serias ni mecanismo de rehabilitación. Muchos de los testimonios hablan de los efectos psicológicos y el Estado nunca asumió estos efectos.

¿Han pedido explicaciones al Gobierno de por qué han dejado la Ley de Memoria sin presupuesto?

Sí y nos han dicho que fue una decisión fruto de la crisis económica y financiera que vive España. Lo otro que nos han dicho es que las demandas de subvenciones han bajado en los últimos años como preveía la Ley. Esta respuesta se la trasladamos a los familiares y organizaciones y recibimos una consistente respuesta de que las asociaciones quieren hacer muchísimas exhumaciones y no tienen fondos y no pueden hacerlas. Todas nos han dicho que si se hiciera una nueva convocatoria habría cientos de peticiones de subvenciones. Otra cosa es que la Oficina de Atención a las víctimas ha sufrido una variación de su nombre desapareciendo el concepto de víctimas. Muchos nos han dicho que no se trata solo de una cuestión de economía. La explicación que nos dieron actores de la sociedad civil es que era una opción política.

¿Y entre las dos versiones, usted con qué se queda?

La división de percepciones no es sólo cosa de España. Ocurre en muchos países. Lo que sí que hemos visto aquí es que el Gobierno tuvo la voluntad de explicarnos por qué hace lo que hace y por qué no hace lo que no hace a diferencia de otros gobiernos. Esto es interesante.

Cuando Mariano Rajoy era líder de la oposición y no había crisis económica, llegó a decir que su futuro Gobierno no daría ni un euro a la Memoria Histórica. Supongo que este dato ayuda a averiguar si las decisiones son económicas o políticas.

Nos facilitaron esas declaraciones y las escuchamos. No obstante, nosotros tenemos que evaluar políticas públicas de los Estados y no valoraciones de los candidatos a presidente del Gobierno.


Abrir las fosas

"Las desapariciones forzadas no son una cuestión del pasado sino una cuestión del presente".

Sobre las mejoras que me ha enumerado de la Ley de Memoria. Usted ha nombrado la necesidad de España de crear un el plan nacional de búsqueda de víctimas de desapariciones forzadas. Sectores de la sociedad española afirman, sin embargo, que la apertura de las fosas significa reabrir heridas y que por tanto hay que dejarlas cerradas. ¿Qué opina de esta afirmación?

Nosotros defendemos que las desapariciones forzadas no son una cuestión del pasado sino una cuestión del presente. Las heridas no están cerradas. No se pueden reabrir porque las heridas nunca se cerraron. Las víctimas y sus familiares nunca han podido tener su duelo. El duelo necesita tener un lugar donde representar el dolor de la separación con su ser querido. Esto nunca lo tuvieron los familiares de los desaparecidos. De modo, que las heridas no pueden estar cerradas. La apertura de fosas significa cerrar las heridas. Nosotros ponemos el mismo énfasis en tema de justicia como de verdad.

Hablaba de reparación económica, ¿ustedes defienden una reparación económica a las víctimas o, al menos, la devolución de las propiedades que fueron confiscadas durante la Guerra Civil a los llamados perdedores?

Eso sucedería en una Ley que hiciera una reparación integral sobre todos los aspectos y cuestiones sucedidas en la Guerra Civil. Si la reparación forzada implicó violaciones del derecho a la propiedad es algo sobre lo que nosotros no nos pronunciamos. La experiencia nuestra es que en las desapariciones forzadas, muchas veces, la reparación principal no es la económica sino la verdad y la justicia. Si España debe reparar económicamente o no a las víctimas es una cosa que debe hablar el Estado con las víctimas.

Valle de los Caídos

"Uno nunca puede saber que el Valle de los Caídos fue un lugar de enterramiento"

Ayer [por el domingo] visitaron el Valle de los Caídos. Quería preguntarles sobre lo ocurrido allí y lo que se les contó por parte de las autoridades. También preguntar si les dijeron que muchos de los cuerpos que allí yacen fueron robados a las familias de cementerios y fosas comunes.

El Valle de los Caídos es un ejemplo de que el Estado español no ha investigado toda la información disponible. Nos dijeron que en este lugar había personas enterradas de los dos bandos y que alrededor de 12.000 cuerpos estaban sin identificar. Sin embargo, podíamos presumir de qué bando eran las víctimas por el lugar de enterramiento. Les preguntamos si habían hecho un análisis del lugar de donde provenían los cuerpos para saber si hay más desconocidos de un bando u otro, si habían ido a archivos militares, civiles, donde fuera para investigar donde murieron y cómo. La respuesta volvió a ser no. El Estado tiene la información pero no la procesa. Es un ejemplo mínimo, pero allí hay 12.000 cuerpos y el Estado no trata de averiguar quiénes son.

Sobre el tema de la autorización familiar, nosotros preguntamos en el Valle. Nos dijeron que los desconocidos no tenían autorización familiar y que los demás, supuestamente, sí. Lo que nos han dicho es que no tienen forma de comprobar cómo se realizó esa autorización. Todo esto no se ha investigado. Sí que nos han dicho que la exhumación sería en algunos sectores imposible y en otros casi imposible. Hay que debatir el destino del Valle pero no es nuestro trabajo.

¿Puede ser un lugar de memoria, como sostienen sectores de la sociedad española, un lugar donde Franco está definido como anterior jefe de Estado?

Mi primera impresión al visitar el Valle de los Caídos es que uno nunca puede saber que es un lugar de enterramiento y nuestra recomendación es tomar como base del debate que debe tener la sociedad española el informe que realizó el comité de expertos (formado por Zapatero al final de su segunda legislatura). Hay solamente dos tumbas con nombres. Los otros 35.000 no tienen ninguno. Este es un tema que hemos visto.

¿Y su sensación personal cuando llegó allí? ¿Tuvo la sensación de poder entender algo de lo que sucedió en España visitando el Valle?

Yo al ver ese monumento mi primera pregunta fue: Yo, no siendo católico, ¿quisiera que mi memoria quedara preservada aquí? Ese símbolo excluye a los que no son cristianos. Esa fue mi primera impresión.

Ley de Amnistía

"La Ley de Amnistía no puede ser obstáculo para una investigación judicial".

En el informe preliminar, también han recomendado dejar sin validez jurídica la ley de amnistía en lo referente a la investigación de desapariciones forzadas. En España, la ley de amnistía ha sido considerada por muchos como la base de la transición y el perdón. ¿Puede una ley del olvido y no la investigación de la verdad ser base suficiente para una democracia?

Nosotros decimos que muchas veces son necesarios procesos de reconciliación para poner fin a dictaduras y a desapariciones forzadas. Lo que creemos es que la Ley de Amnistía no puede ser obstáculo para una investigación judicial y nuestro entendimiento es que no era ese el objetivo de la Ley de Amnistía del 77. Esta ley era para liberar a presos políticos y reintegrarlos a la vida política. No estaba pensada para frenar investigaciones judiciales. De modo, que treinta años después se haya descubierto la Ley de Amnistía con otro objetivo me genera dudas de si no hay otras interpretaciones posibles.

Ustedes han solicitado que esta ley deje de tener efectos jurídicos, pero no han sido los únicos. Diversos organismos internacionales, como ustedes señalan, también lo han solicitado. ¿Cuando hay tantas peticiones y ningún cambio legislativo, se puede interpretar una falta de voluntad política dentro del Estado español?

Un ejemplo. Estuve hace un año en Chile. La Ley de Amnistía de Chile sigue vigente pero hay 800 militares en prisión. No es una cuestión de la Ley sino de la interpretación. No hubo voluntad del poder legislativo para eliminar esta ley. No hubo voluntad del poder ejecutivo para eliminarla. Hubo voluntad del Poder Judicial para dejar de aplicarla. Por tanto, no se necesita ni al poder legislativo ni al ejecutivo, se necesita al judicial.

¿Entonces el problema está en el Poder Judicial español?

Las razones por las que se produce lo que se produce las desconocemos. Lo que sabemos es que el Poder Judicial ha cerrado todas las investigaciones. Quedan dos pero que no avanzan. Los motivos los debe decidir la sociedad española. Si es politización, formación de los jueces, forma en la que se eligen los jueces o cómo promoción, el tipo de carrera, el tipo de ingreso... Son todo factores que pueden contribuir. Es la sociedad española la que debe encontrar los errores.


Publicado en Público, el día 1 de octubre de 2013 | Por Alejandro Torrús

domingo, 14 de diciembre de 2014

La ONU lo tiene claro: España tiene que juzgar o extraditar a los franquistas

El informe del Relator Especial de Naciones Unidas advirtió a España de que "sólo podrá denegarse la extradición de los acusados si la justicia española inicia las investigaciones y juzga a los responsables".



El nuevo ministro de Justicia, Rafael Catalá, no tiene dudas. A pesar de "no conocer" la orden cursada desde Argentina contra 19 franquistas (Antonio Barrera ha fallecido) se ha atrevido este miércoles a adelantar que en España hay "una Ley de Amnistía aprobada en Cortes" y que los delitos de los acusados están "prescritos". Pero la valentía del ministro no llegó hasta ahí. Acto seguido comparó el procedimiento anterior cursado contra Billy el Niño y Jesús Muñecas por presuntas torturas con la nueva lista de 19 franquistas, entre los que se encuentran ministros de la Transición como Martín Villa, imputado por la muerte de cinco obreros en una manifestación, y Utrera Molina (el suegro de Gallardón), por haber convalidado con su firma la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich.

Para "no conocer la orden", el ministro de Justicia se lanzó bien a la piscina. Cabe recordar al ministro que un presunto delito de torturas no es lo mismo que convalidar una sentencia de muerte desde los sillones del Consejo de Ministros y que, por tanto, el procedimiento judicial no puede ser similar. Además, Catalá debería conocer que en el tiempo transcurrido entre las peticiones de extradición de Billy el Niño y Jesús Muñecas y la petición de extradición de 19 franquistas ha habido interesantes e importantes pronunciamientos internacionales sobre la interpretación que la Justicia española hace de la Ley de Amnistía de 1977 y que emplazan a España a cooperar con la llamada querella argentina.

El más importante de estos pronunciamientos fue, sin duda, el debate vivido en el XXVII Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en el que España fue una de las grandes protagonistas. Allí se presentaron dos informes demoledores sobre la impunidad de la que goza el franquismo en España y sobre el obstruccionismo de la Justicia en relación a este tema. Los informes fueron elaborados por el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas, por una parte, y el Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, Pablo de Greiff.

Este último informe es clarividente. El Relator Especial de la ONU advirtió a España de que tiene "la obligación internacional" de "extraditar o juzgar" a los franquistas reclamados desde Argentina y que "sólo podrá denegarse la extradición de los acusados si la justicia española inicia las investigaciones y juzga a los responsables". Asimismo reclamó al Gobierno de Rajoy "asegurar la colaboración de la justicia española con procedimientos judiciales en el exterior". 

La recomendación de la ONU fue clara y taxativa. ¿Ha argumentado el ministro Catalá, por tanto, que las extradiciones no pueden producirse porque los implicados ya están siendo o ya han sido juzgados en España, tal y como reclama la ONU? No. El ministro argumenta, como ya hizo la Audiencia Nacional en el anterior procedimiento judicial referente a Jesús Muñecas y Billy el Niño, que los inculpados están protegidos por la Ley de Amnistía aprobada por las Cortes en octubre de 1977.


Pero, ¿qué dice la ONU sobre esta Ley de Amnistía y de la actitud del Estado y de la Justicia de utilizarla como justificante para no investigar los crímenes cometidos durante la dictadura, la Guerra Civil y la transición? El Relator Especial vuelve a ser contundente: España debe "privar de efecto las disposiciones de la Ley de Amnistía que obstaculizan todas las investigaciones y el acceso a la justicia sobre violaciones graves de los derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y el fraquismo". Dicho de otra manera, la Ley de Amnistía no puede ser jamás una excusa para no investigar violaciones de derechos humanos.

Contradice tratados internacionales

El Relator Especial de la ONU recalca, además, que la práctica del Estado español de archivar la "totalidad de los casos presentados ante la justicia española por crímenes cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo (...) contradice las obligaciones internacionales en materia de derecho a la justicia" vulnerando también "el derecho a la verdad". Expresamente, la Ley de Amnistía contradice, entre otros compromisos internacionales, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que fue suscrito por España y publicado en el BOE el 30 de abril de 1977. Seis meses antes de que las Cortes aprobaran la Ley de Amnistía en octubre del 77. 

Este compromiso internacional señala en su artículo 15 que aquellas personas que cometieron actos delictivos conforme a los "principios generales del derecho reconocidos por la comunidad internacional" pueden ser juzgados y condenados aunque no fueran hechos delictivos según el derecho nacional en el momento en el que se cometieron. Es decir, los crímenes del franquismo pudieron ser legales conforme a la ley española del momento pero contradicen los principios del derecho internacional, por lo que pueden ser juzgados y condenados. El Estado español se comprometió a una cosa en el ámbito internacional y estableció una ley que operaba en sentido contrario en apenas seis meses.

Por último, el Relator Especial de la ONU concluye recordando a los profesionales de la Justicia española que en "países que no han derogado leyes de amnistía" (como es el caso de España), "algunos tribunales han encontrado interpretaciones (...) que no han impedido la investigación y el procesamiento de presuntos responsables de violaciones a los derechos humanos". Una bonita manera de recordar a los jueces españoles su responsabilidad en el hecho de que la Ley de Amnistía continúe siendo usada como parapeto para frenar el derecho a la justicia, la verdad y la reparación de cientos de miles de ciudadanos de todo el Estado.


FUENTE: Público

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Franco ha muerto... Sus corruptos herederos gobiernan.

Por Paco Arenas

Aquel miércoles 19 de noviembre al llegar a mi casa vi a mi madre más preocupada de lo habitual, estaba casi demacrada, allí inmóvil, parada junto a la radio, raro en ella que siempre hacendosa andaba en un frenético ir y venir, limpiando, cosiendo o cocinando, pero se había quedado de pie junto al transistor, a pesar de no ser tarde, estaba escuchando Radio Francia Internacional. Pensé que había ocurrido algo realmente grave, me asusté.

¿Qué pasa madre?

-Franco se ha muerto.

Mi madre no dejaba de sorprenderme, era tanto el tiempo que lo esperaba, incluso yo en mi temprana adolescencia obrera llevaba tiempo esperando esa muerte, dos meses antes habían sido asesinados cinco jóvenes antifranquistas, en mi casa hubiésemos deseado mil veces que el muerto fuese el general que firmó las sentencias, hubiésemos deseado estar en las calles de París o Londres para gritar: ¡Franco asesino! Aquel 27 de septiembre de aquel año.

Con el comienzo de la agonía del dictador, nos habíamos pegado más a la radio, ya el día 18, escuchamos que había muerto no recuerdo si en Radio España Independiente o en Radio Francia Internacional, en la calle se decía que no daban la noticia para hacer coincidir su muerte con la del fundador de Falange, y mi madre dijo "y con la de Durruti que era más importante", pero yo no sabía quién era Durruti.

A mi madre la veía esperanzada con lo que podría llegar a significar la muerte del general genocida. - "Por fin seremos un país normal, puede que todavía puedas estudiar, como estudian los chiquillos de tu edad en el extranjero...- Me decía y yo la escuchaba con ilusión, me hablaba de mi padre, de su padre que ya anciano pasó algunos años en el penal de Chinchilla por haber sido dirigente de UGT, me hablaba de la guerra y, sobre todo, de la posguerra, de los abusos que habían tenido que soportar y de la obsesión de mi padre por irse a Argentina para vivir como las personas.

Pero ahora después de haber escuchado la segura muerte del dictador, mi madre estaba muy preocupada... El fantasma de la guerra se le "representaba", como decía ella, tenía miedo.

- Todavía queda mucho odio y sobre todo muchas heridas sangrantes. - También rechazaba la idea de que el sucesor del dictador ocupase el trono.

- Un rey es algo inútil y costoso, nunca, desde que el mundo es mundo, los pobres nos hemos hartado de comer habiendo un rey.

Aquella noche nos la pasamos pegados a la radio, yo cansado del duro trabajo en la obra, me dormí, cuando desperté para irme a trabajar, mi madre ya nos había preparado el desayuno, a mi hermano y a mí, ya no estaba preocupada, la radio le había inundado el semblante de ánimo y esperanza.

Antes de ir a trabajar pasamos por el bar donde nos reuníamos para ir a la obra, extrañamente, el jefe se retrasó más de la cuenta y pudimos ver al compungido Arias Navarro, en blanco y negro, dar la noticia de la muerte del padrino del rey, el cual se encargaría de perpetuar la dictadura descafeinada, después de la muerte del "Caudillo". Con lágrimas en los ojos llegó nuestro jefe, inconsolable, por la pérdida del "padre de todos los españoles", como dijo sin parar de llorar. Como las buenas noticias no llegan solas, dijo que nos pagaba el jornal sin ir a trabajar, pues bastante dolor teníamos los españoles en aquel triste día, mi dolor fue físico, del codazo que me dio mi hermano para que disimulase mi satisfacción.

Aquel día soñamos al amanecer con la libertad, una libertad que se dejaba ver, tocar y acariciar, sentíamos su presencia, desde el mismo momento del fallecimiento, pensábamos que aquellas nubes que se acercaban por el horizonte venían cargadas de libertad, pero el resplandor del sol tras ellas nos engañó, llegarían las claudicaciones y las traiciones, las mentiras y las desilusiones. Su sucesor le fue fiel, aflojó un poco los nudos para que nos confiásemos, para que creyésemos que teníamos auténtica libertad. ¿Quién nos iba a decir a nosotros que 37 años después los herederos políticos de Falange y el Movimiento Nacional ganarían las elecciones otro 20-N y llevarían a cabo la mayor agresión contra el pueblo desde la muerte del genocida del Ferrol?

Hoy podemos decir que el actual Régimen político español tiene muchas más semejanzas con lo que es una dictadura, que con lo que se pueda considerar una democracia. Está permitido robar, a bancos, políticos y miembros de la Casa Real, pero protestar porque te hayan robado la casa, te hayan quitado el derecho a la sanidad, a la educación o protestes contra los corruptos, los ladrones o pidas que te devuelvan lo que te han robado, puede llevarte a la cárcel de por vida o arruinarte la vida para siempre con multas de hasta 60.000 €. Pensarán los ladrones que la gente, que el pueblo, tiene tan fácil robar como lo tienen ellos. Nosotros no tenemos sobresueldos, en muchos casos, más de seis millones de españoles ni tan siquiera sueldos.

Pero eso llegaría después, aquel día no brindamos con champan porque éramos pobres, pero en mi casa el potaje que preparó mi madre nos supo al más exquisito de los manjares.


FUENTE: España por la República

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Comienzan los trabajos en busca de Lorca en la Vega de Granada


Los trabajos previos a los sondeos arqueológicos que llevará a cabo un grupo de expertos de distintas universidades nacionales e internaciones en la zona en la que se cree que puede encontrarse la fosa en la que está enterrado el poeta Federico García Lorca, en Alfacar (Granada), arrancaron ayer martes.
Las primeras tareas consistirán en remover unos 600 metros cúbicos de terreno, para lo que la Consejería de Fomento tendrá que instalar unas vallas que rodeen el perímetro de la zona a intervenir y usar maquinaria, lo que se prolongará por alrededor de unos cuatro o cinco días, dando paso a la intervención arqueológica en sí, según han informado a Europa Press fuentes del equipo, coordinado por el arqueólogo Javier Navarro.
Será en una superficie de unos 300 metros cuadrados del conocido como Peñón del Colorado, entre la carretera que une Víznar con Alfacar, en un lugar en el que el mes de diciembre del pasado año un equipo de expertos, liderado también por Navarro, ya localizó con georradar un camino coincidiendo con el antiguo cauce de un arroyo y dos anomalías en el terreno, una de ellas con profundidad suficiente para ser un enterramiento común, en el borde del mismo.
La ubicación de estas dos anomalías coincide con los testimonios recogidos en su día por el periodista Eduardo Molina Fajardo, que señalaban el posible enterramiento en un “pozo alargado” con un color de tierra gris, junto a un pequeño camino (el cauce del arroyo descubierto), hipótesis investigada además después por Miguel Caballero, autor del libro Las 13 últimas horas en la vida de Federico García Lorca.
Sin embargo, el director general de Memoria Democrática, Luis Naranjo, incidió, durante la presentación de los trabajos, en que el objetivo no es la búsqueda de los restos del poeta, sino la localización y delimitación de fosas de víctimas de la Guerra Civil, y aclaró que, como en cualquier otro caso, si se encuentran restos óseos se comunicará el hallazgo a un juzgado para que decida al respecto.
Según Navarro, después de conocer la estratigrafía del terreno, gracias al georradar, lo siguiente será ahora retirar el material que cubre la zona estudiada, para después realizar una intervención arqueológica manual para delimitar las anomalías detectadas y hacer sondeos para comprobar la presencia de restos humanos, trabajos que cuentan con un presupuesto de unos 15.000 euros y que podrían prolongarse por un alrededor de unos 10 días.
No se trata de una exhumación, según el arqueólogo, ya que la decisión de ejecutarla corresponde a las familias de las víctimas –los Lorca y los allegados del maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros Joaquín Arcollas y Francisco Galadí, enterrados supuestamente junto a él– o a la administración competente, que podría actuar de oficio.
En el mismo enclave en el que ahora se va a intervenir ya trabajó el equipo de arqueólogos coordinados por Javier Navarro de finales de noviembre a diciembre del año pasado, a iniciativa de la Dirección General de Memoria Democrática, en un espacio ubicado frente al cortijo de Los Llanos de Corvera, conocido también como cortijo ‘Gazpacho’ o ‘Pepino’, a unos 500 metros del Barranco de Víznar, y a unos 400 metros del parque Federico García Lorca, donde la Junta de Andalucía ya lideró en 2009 otro proyecto para la búsqueda de fosas que acabó sin el hallazgo de evidencias de enterramiento alguno o esquirla de hueso.


FUENTE: andalucesdiario.es

miércoles, 24 de septiembre de 2014

El pelotón que fusiló a Lorca


Todos tuvieron de recompensa 500 pesetas y un ascenso


La cara es el espejo del alma, dice con voz queda Miguel Caballero, el investigador que cerró el gran puzle de la muerte de Federico García Lorca con la identificación de quienes apretaron el gatillo: el pelotón que fusiló al poeta en Granada. Mariano, Benavides, Salvaorillo, Fernando, Antonio y Cascales. Cinco hombres sin piedad y uno con remordimientos.

Mientras recita sus nombres, Caballero contempla una vieja foto de Mariano, el jefe malencarado del piquete de ejecutores. "Era de carácter frío para fusilar", añade como queriendo completar el retrato. 

Madrugada del 17 de agosto de 1936. El termómetro marca 16 grados. Sólo los haces de luz de dos coches cuyos motores runrunean en el silencio rompen la oscuridad sobre el barranco de Víznar. En el segundo automóvil, un Buick descapotable de color rojo cereza, hace Federico su último viaje. A su lado lloran su maldita suerte dos banderilleros anarquistas y un maestro cojo con muletas. Se detiene la comitiva y empiezan los empujones, en la curva a la derecha que hay a la altura del cortijo Gazpacho.

Cuatro hombres saben que van a morir. Seis, que van a matar, porque la guerra los ha convertido en verdugos. Matarifes del disparo en la nuca, o en la frente, por la promesa de 500 pesetas de sobresueldo y un ascenso como guardias de asalto.


Quizá Federico estaba muerto antes de recibir los dos tiros de gracia. ¿Cómo no morirse al ver entre quienes te dan el paseo a aquel pariente de tu padre, el Benavides? Después anduvo el indeseable voceando por Granada el pim-pam-pum: "Le he dado dos tiros en la cabeza al cabezón". Frase que un compinche suyo, fanfarrón y mentiroso porque nunca estuvo allí, reformularía en los bares para pasar a la historia de la infamia: "Le ha dado dos tiros en el c... por maricón". 

Era un pelotón secreto, hasta hoy. Aquella madrugada -el reloj no daba las cuatro-, el cabo Mariano dispuso de su escuadra al completo. Todos con sus pístolas Astra (modelo 902 calibre 7,65 mm) al cinto y sus fusiles Mauser (modelo 1893) llenos de munición. Todos para hacer verdad, de manera póstuma, el verso que Federico había escrito -y tachado luego- en Poeta en Nueva York: "Y me ofrezco a ser devorado por campesinos españoles".

Hijo de jornaleros era Mariano Ajenjo Moreno, jefe del piquete y, con 53 años, el más veterano de los seis matarifes. Y Antonio Benavides Benavides, nieto de la hermana de la primera mujer del padre de Lorca, también tenía sangre de campo, por más que durante 10 años probara suerte como emigrante en Buenos Aires y, antes, su 1,64 de estatura le impidiera seguir la carrera de las armas, en la que destacó por su fiereza y crueldad en la guerra de Marruecos. Terminó sus días en una vida depravada.

Todo lo suyo, y lo Salvador Varo Leyva, Salvaorillo, el hijo huérfano de un zapatero de Chiclana; y lo de los campeones de tiro Juan Jiménez Cascales y Fernando Correa Carrasco; además del historial de Antonio Hernández Martín, con el que se cierra el pelotón, está en sus expedientes militares, que fueron la piedra de toque con la que Miguel Caballero pudo contrastar y cerrar su investigación, después de tres años y medio de labor detectivesca en registros civiles, cementerios y charlas con los más viejos del lugar.

Porque todos los que vivieron las últimas horas de Lorca, desde su detención en la casa familiar de su amigo Luis Rosales, donde se hallaba alojado, hasta que su cuerpo fue arrojado sin vida a una fosa frente al cortijo Gazpacho, están muertos salvo la mujer que le llevó su última cena. 

Se llama Eva María Rocaberti, tiene 101 años y la memoria roída por el alzhéimer. Vivía en Víznar con su marido Manuel Martínez Bueso, hombre de confianza del capitán al mando de las tropas en el frente de Víznar, José María Nestares.

Aunque fueran tiempos de gran matanza (la sublevación de Franco contra la II República había empezado un mes antes), los verdugos del fusilado más famoso de la Guerra Civil no han podido hacer desaparecer sus nombres de la Historia. Coincidiendo con el 75 aniversario de la matanza (y del inicio de la guerra), Caballero los ha desenterrado, sin más propósito que contar toda la verdad.

El teniente coronel retirado de la Guardia Civil Nicolás Velasco (mano derecha del gobernador de Granada), fue quien, en ausencia del funcionario, ordenó la detención y posterior traslado de Lorca al barranco. Las acusaciones, poco claras, se han relacionado con su afinidad con el Frente Popular y su abierta homosexualidad.

El investigador sugiere que el dramaturgo fue víctima de un ajuste de cuentas entre familias. Su padre, Federico García Rodríguez, estaba enfrentado a las familias Roldán y Alba. Velasco era protector de los Roldán.

13:30 del 16 de agosto. El exdiputado derechista Ramón Ruíz Alonso; el falangista Federico Martín Lagos y el abogado Juan Luis Trescastro (rival político, años atrás, del padre del poeta) se presentan en el número 1 de la calle Angulo de Granada, el domicilio familiar de los Rosales, para llevar detenido a Lorca (quien había buscado refugio en sus amigos, tras ser golpeado una semana antes por un piquete de exaltados) al Gobierno Civil. De allí, caída la noche, sería trasladado en coche a La Colonia, en Víznar, un viejo molino que funcionaba como centro de detención y corredor de la muerte para quienes iban a ser fusilados sin juicio ni procedimiento penal. 

Y allí, apartados de la vista de todos es donde se cruzan los destinos de Lorca y el pelotón del cabo Mariano. "Llegó sobre las 11:30 o 12 de la noche", dejó dicho Nestares en una entrevista, a finales de los 60, con el investigador Eduardo Molina Fajardo.

"Yo estaba dormido", proseguía su relato Nestares, "y entró y me despertó el teniente de asalto Martínez Fajardo. Me dijo que llevaba una orden para fusilar a cuatro. Uno de ellos era Federico. A mí me molestaba atrozmente esto. Llamé a Manolo Martínez Bueso para que los guiara, los vigilara y presenciara la ejecución".

Pero fueron uniformados de Nestares quienes mataron a Lorca. "Eran soldados sin sentido de culpa. Sólo uno, que sepa, dio muestras de sufrir las ejecuciones como un martirio. Era Jiménez Cascales", dice Caballero. "Esto no es para mí", se lamentaba cuando Nestares lo asignó por su precisión como tirador. Quienes convivieron con él temieron que terminara loco. 

Han pasado 75 años y Caballero, el investigador, abre los brazos en cruz marcando sobre la tierra el lugar donde él cree que fueron ejecutados y sepultados Federico García Lorca, los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Juan Arcoya Cabezas y Don Dióscoro, el maestro cojo de Pulianas que les contaba a sus alumnos que Dios no existía.

"Por aquí, por aquí...". El sitio dista 400 metros del que señaló el biógrafo lorquiano Ian Gibson y donde la Junta de Andalucía realizó hace poco la célebre, y fallida, excavación en busca de Lorca.

"De los banderilleros -explica- Galadí era el más peligroso". Que los fusilaran con Lorca fue puro azar de aquellos días atroces. A Lorca nadie lo olvidará. Él se quedó sin nadie en vida. De niño le mataron a su padre, un guardia forestal, su madastra y un hermanastro. Al morir, nadie reclamó su cuerpo. Terminó en un osario común. Dicen que fueron dos tiros. Que iba en pijama.



FUENTE: EXPRESO.EC

PARA SABER MÁS:

- Homenaje falangista, en 1937, a Federico García Lorca

- 78 Años del Fusilamiento de Federico García Lorca (I)

- 78 Años del Fusilamiento de Federico García Lorca (II). El asesinato de García Lorca. Reconstrucción de un crimen 




sábado, 30 de agosto de 2014

Olvido, recuerdo, heridas y víctimas.

30 de agosto de 2014, Día Internacional de las víctimas de desapariciones forzadas. 

En días como éste es una obligación democrática recordar a quienes, en España, "fueron" desaparecidos por defender la República.

Ha pasado ya muchos años desde que el fascismo, por medio de un golpe de estado, hizo su entrada en este país. Han transcurrido casi 40 años, desde que cerramos en falso con el régimen franquista e iniciamos la "modélica transacción española".

Este año, la Organización de Naciones Unidas ha advertido al gobierno español sobre graves incumplimientos en relación a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición con las víctimas del franquismo, y da un plazo de 90 días para que el ejecutivo exponga cómo va a cumplir con nuestra memoria democrática. Estos incumplimientos hacen que nuestra herida continúe abierta y que sangre en cada cuneta, barranco o fosa común donde yacen enterrados aquéllos que, plantando cara al fascismo, lucharon por la República hasta desaparecer en las entrañas del país que les vio nacer.

A algunos no les pareció suficiente el trabajo que realizaron durante la dictadura no sólo para que olvidáramos sino también para que tuviésemos miedo de recordar. Esa gente, que tantos años nos atemorizó, continúa diciéndonos que olvidemos a nuestras víctimas, que no debemos reabrir viejas heridas. Una herida que lleva sangrando, y supurando durante 78 años hay que tratarla y desinfectarla para que algún día pueda llegar a desaparecer.

Nos hablan de olvidar aquéllos que se empeñan en que recordemos que ganaron la guerra: rindiendo homenajes a los que sembraron el terror en cada punto de España, dedicando calles a quienes asesinaron a miles de republicanos, dando dinero a fundaciones que jamás debieran existir en un país democrático, protegiendo a los que debieran ser juzgados por torturas y genocidio... Nos hablan de olvidar quienes más trabajan para que les recordemos.

Las víctimas del franquismo no olvidan a sus torturadores; no porque no quieran sino porque no pueden. Nuestras víctimas van envejeciendo con la tristeza de ver que siguen siendo olvidadas. Nos van dejando discreta y silenciosamente sin haber recibido la justicia que se les prometió durante años. Nosotros nos quedamos solos, huérfanos de luchadores. Es, por ello, que el informe de la ONU urge a España a que "adopte como inmediata prioridad la búsqueda de la verdad y en particular sobre la suerte y el paradero de las personas desaparecidas".

¿Tomará nota el gobierno de ésta y otras recomendaciones o seguirá mirando hacia otro lado y echando sal en nuestra herida abierta?

Silvia Gambarte